Uno cuando está cansado es capaz de dormirse en cualquier esquina. Luego pasa lo que pasa…

Trabajar en la obra es muy duro. Un obrero puede estar trabajando desde que sale el sol hasta que se pone  y necesita un merecido descanso para comer y poder seguir con la faena a la tarde.
Pero claro, en medio de la calle es muy dificil encontrar un hueco decente para echar una siesta digna y se las tienen que ingeniar:
Si hace calor, sombra improvisada:

Lo último en descanso ergonómico:Â Leer el resto de la entrada »