Los videos que vemos por la red del género masculino dándose porrazos y leches absurdas, muchas veces por hacer el idiota, no son los únicos. Aunque alguno lo quiera negar, las mujeres también “la lian parda” y para muestra estos dos videos recopilatorios…
Mike me envía un texto que nos deja muy claro a los hombres porque las mujeres tardan tanto en los baños públicos:
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de pequeña tu madre te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: ‘Nunca, nunca te sientes en un baño público’ Y luego te mostraba ‘la posición’ que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.
‘La Posición’ es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, ’la posición’ es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando TIENES que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de ‘me estoy ‘meando”.
Mike me envía este chiste que ha traducido del Inglés:
Tres hombres estaban sentados y contaban acerca de cómo, cuando se fueron a vivir con sus nuevas esposas, tuvieron que explicar y enseñar que tareas del hogar tenían que hacer desde ese momento..
Terry se había casado con una mujer estadounidense y contó orgulloso a los otros 2 que tuvo que decir a su mujer que tenía que lavar los platos y limpiar su nueva casa. Conituó diciendo que tuvo que repetirlo durante un par de días ya que no vió hecho absolutamente nada; pero el tercer día, cuando llegó a casa, vió que estaba completamente limpia la casa y todos los platos estaban lavados y colocados en su sitio.
Jimmie se había casado con una mujer australiana . Y se jactó que él había dado órdenes a su nueva mujer para que ella hiciese toda la limpieza de la casa, lavar los platos y cocinar. Dijo a los otros 2 amigos que él no vió ningún resultado en el primer día ni en el segundo día pero al tercer día, la casa estaba limpia, los platos lavados y tuvo una maravillosa y gran cena hecha cuando llegó a casa.
El tercero, Brad, se había casado con una chica española. Se vanaglorió que había dicho a ella que sus tareas eran mantener la casa limpia, lavar los platos, cortar el césped, hacer las coladas y tener comida caliente encima de la mesa todos los días. Dijo que el primer día no vió nada, y tampoco vió nada el segundo día.
Hacia el tercer día por la tarde el hinchazón ya había bajado un poco y pudo ver un poquitín por el ojo izquierdo. Lo suficiente como para poder hacerse una tostada, poner la lavadora y llamar por teléfono a un jardinero para que venga a cortar el césped.