Hace unos día veía un video de los típicos programas que están ahora en auge en los que sale una tía jamona enseñando chicha o un tio guaperas a los que la gente de casa llama para acertar una sencillísima palabra o encontrar palabras “ocultas” en sopas de letras y tonterías similares.
En el veíamos a Begoña Alonso, neófita en este tipo de programas exponiendo un reto insultante para la inteligencia del espectador: Encontrar animales que empeizan por C y terminan por O.
Los espectadores, ávidos ellos, habían conseguido encontrar la palabra conejo y cerdo, cuando llama una tercera persona con otro animal más, el canguro.
Y aquí comienzan los problemas para Begoña Alonso. A la hora de escribir Canguro en la pizarra…
Al ver el video y ver escrito “canjuro” uno puede pensar varias cosas: