Alguna vez ocurre que después de haber dormido poquito uno va a trabajar. Si en tu trabajo te mueves de un lado para otro puedes combatir la modorra dígnamente pero si trabajas sentado en una oficina la cosa puede ser un poco más complicada…
Alguna vez ocurre que después de haber dormido poquito uno va a trabajar. Si en tu trabajo te mueves de un lado para otro puedes combatir la modorra dígnamente pero si trabajas sentado en una oficina la cosa puede ser un poco más complicada…
A la hora de pedir un aumento de sueldo podemos usar la psicologia inversa. Este podría ser un método infalible ¿o no? ¿Que pensaís?

Visto en el viejoclub