Descansa un rato. Ya vigilo yo.

Trabajar en la obra es muy duro. Un obrero puede estar trabajando desde que sale el sol hasta que se pone  y necesita un merecido descanso para comer y poder seguir con la faena a la tarde.
Pero claro, en medio de la calle es muy dificil encontrar un hueco decente para echar una siesta digna y se las tienen que ingeniar:
Si hace calor, sombra improvisada:

Lo último en descanso ergonómico:Â Leer el resto de la entrada »