Imaginaos que vaís a salir en la tele. Eres la persona más esperada, la que todos quieren ver. Has preparado tus mejores galas para la ocasión. Cuatro horas de arreglos, potingues y peinados varios te dan el aspecto que querías. Te dispones a salir. El público aplaude, notas el calor de la gente pero al bajar las escaleras: ¡ZAS! en toda la boca… una entrada triunfal.


Click para ampliar la imagen