Cuando el hambre aprieta tu y yo vamos a una tienda y compramos algo, vamos a la nevera y la “asaltamos”… pero imáginaos por un momento que soys un animal salvaje, en este caso un oso negro, y necesitaís ingeniároslas para conseguir algo que meteros a la boca.

A este oso goloso ingenioso le empezaban a sonar las tripas y ha aprendido en un curso a distancia un poco de alpinismo… vean…


El oso goloso ingenioso

El oso goloso ingenioso

El oso goloso ingenioso

El oso goloso ingenioso

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